9 julio 2024

Porque el arte siempre es noticia

El arte que llega desde Ucrania

Poco después del inicio de la guerra de Ucrania, a primeros de marzo, dos artistas del país invadido por Rusia llamaron a la puerta del Museu Nacional d’Art de Catalunya. Buscaban un lugar en el que expresarse, un espacio que funcionara como sede artística temporal, donde hacer visible el arte ucraniano. Ese primer contacto ha permitido la creación de ‘VESNA’, palabra que significa ‘primavera’ en su idioma, y que da nombre a la instalación que ahora acoge el MNAC.

Esos dos artistas son Victoria Tissot y Mykola Kornilov, comisarios de este proyecto que exhibe obras de colegas que siguen en Ucrania, donde continúan creando piezas en papel y lápiz o con herramientas digitales, dentro de refugios de los que llevan semanas sin poder salir. En ellos rinden homenaje a las víctimas del conflicto y reclaman el cese de los ataques.

Entre las piezas exhibidas están las caricaturas satíricas de Anna Sarvira, que retrata a un furioso Vladimir Putin, desquiciado por la codicia de su deseo expansionista. También una serie de viñetas diseñadas por Daria Filipova, que narra minuto a minuto el estallido de la guerra y muestra cómo una pareja recibe en su teléfono la noticia del inicio de la guerra segundos antes de captarlo con sus propios ojos a través de la ventana de su dormitorio: una composición dominada por la tristeza de los tonos azules sobre los que rompe el violento rojo de las bombas.

La muerte del amigo
Y el trágico relato de Mykola Korlinov, que explica con dibujos en blanco y negro la muerte, luchando contra los rusos, de su amigo Ruslan Mouchan, artista y padre de tres hijos. Al lado, obras de Tetiana Yakunova, Zhenya Oliinyk y Oksana Drachkovska. Todas reflejan la crueldad de la guerra desde dentro.

Además de visibilizar el sufrimiento, la muestra busca la conservación del patrimonio cultural de Ucrania y evitar pérdidas como la del pasado 27 de febrero, cuando las llamas destruyeron el Museo de Historia Local de lvankiv y la colección de la artista Maria Primachenko (1909-1997), muy querida en el país. De sus cuadros quedan solo fotografías, que se proyectan como parte de la exposición.

«Los museos tienen una misión -afirma Tissot-. En estos momentos se desconoce exactamente el número de obras de arte que han sido destruidas, y debemos hacer todo el esfuerzo posible para preservar las aún existentes (…) El arte es una voz importante para llegar a todo el mundo y explicar lo que está sucediendo y, al mismo tiempo, puede representar de un modo perfecto el alma, la fuerza y el espíritu de lucha de la gente de Ucrania (…) Todos esperamos que esta guerra llegue a su fin, pero mientras no sea así, haremos todo lo posible por que los artistas puedan seguir creando nuevas obras que transmitan sus esperanzas y emociones«

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